Arroz con conejo

Ayer me zampé uno de los mejores arroces con conejo que me he comido en vida. Fue una cosa de esas improvisada. Empezó a aparecer gente por casa a media tarde y cuando me quise dar cuenta eran las 10 de la noche y tenía a 5 personas sentadas en el salón con cara de hambre.

Arroz con conejo caldoso (Mar menor)

Miro en la nevera… vacía, miro en el congelador, medio conejo del mercadona, nos miramos: Arroz con conejo. A ver qué más hay.

  • ¿Tienes tomate? Si, una lata de tomate troceado
  • ¿Pimiento? no hay
  • ¿Ajo? si hay, muy buenos, del mercadillo.
  • ¿Tomillo y romero? También
  • ¿Agua mineral? Si.
  • ¿Verdura? no tenemos nada.
  • ¿Frutos secos? Piñones
  • ¿Azafrán en rama?con denominación de origen.
  • 1/2 limón

Pues sin verdura, adelante con el arroz con conejo. En este punto descubrimos que no teníamos arroz, así fuimos a por arroz y de paso trajimos:

  • 1 berenjena mediana
  • arroz

Ahora que ya os he contado los ingredientes, voy a intentar contaros como lo hizo, aunque no me resulta fácil porque me perdí más de la mitad de los pasos, pero al menos así quizá pueda servir de pista para la próxima vez.

Preparando los ingredientes para el majado.

Que yo sepa, primero frió unos ajos, media cabeza de ajos si no me equivoco y los retiró, hizo lo mismo con los piñones, la berenjena en trozos sin pelar y el hígado del conejo bien fritito.

Luego hizo un majado en un mortero el ajo, el hígado del conejo, los piñones, tomillo, tomillo, romero, con el azafrán (calentado y desmenuzado con los dedos) y algo de vino, todo muy bien majado y lo reservó.

En la misma sartén echó el tomate (yo diría que media lata de las de 250) y lo dejó freirse un ratito largo hasta que estuvo bien pochado y le añadió el majado del mortero. En ese sofrito echó el arroz y le dio unas vueltas.

Oficiando el arroz

No sé en qué punto añadió de nuevo el conejo y la berenjena, ni cuando saló. Eso me lo perdí. Tampoco sé cuando echó el zumo de medio limón, pero sé que lo coló con un colador de malla fina, el limón es importante porque hace que el arroz se quede suelto. El agua la fue añadiendo muy poquito a poquito, siempre por el borde para que en ningún momento la cazuela perdiera el hervor.

En varias ocasiones movió la cazuela (sin tocar el arroz), así se evita que se pegue.

Lo tuvo en el fuego unos 15 minutos y luego lo dejó reposar otros 5. Quedó un arroz justo en su punto, suelto, caldosito, como los que se han hecho aquí toda la vida. Qué cosa más rica.

El arroz con conejo en la mesa

Tuvimos suerte, teníamos 2 botellas de Lealtanza, cortesía de la taberna del puerto , que estaban de morirse, así que la noche fue completa. Cómo dice el SMS que acabo de recibir: “Que bueno el arroz, el vino y sobre todo la compañía”

¿El secreto de un buen arroz? El mago, los ingredientes y la compañía 😉

Nota: Acabo de flipar mucho con el precio del lealtanza, debo haberme confundido porque en la taberna te lo ponen por 15€ la botella si no me equivoco.

~ por tomatoma en agosto 21, 2007.

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