Un día de playa
Es curioso lo de las chanclas, todo el mundo según llega a la playa, se las quita y ahí se quedan las pobres tal cual cayeron.

Es curioso lo de las chanclas, todo el mundo según llega a la playa, se las quita y ahí se quedan las pobres tal cual cayeron.
pues claro, hay que curtirse los pinrreles, que para eso estan, y si vas de la playa al caty a pedirte un quinto desde la orilla, te aguantas, pones cara de poker y llegas lo mas digna posible y sonriendo, ji, ji
jajaja yo paso d’eso, como dice una amiga mía también de cabo de Palos: Media vida endureciendo los pies para poder subir desde el katy sin chanclas y ahora la otra media tratando de deshacer el entuerto
a mi me da igual, yo sigo poniendo la cara de poker y con los pies hechos un desastre